domingo, 27 de enero de 2013

La violenta matanza de Uchuraccay, últimas investigaciones apuntan al ejército


Este mail llegó a mi correo, gracias Julito Carmona, está interesantísimo. Lo único que quiero agregar o recordar, antes que lo lean, es la frase del Presidente de Perú Humalán: “los militares son guardianes socráticos”. Aunque nadie sabe qué diablos quiso decir Humalán, lo que es seguro es que sus palabras provienen de un espíritu dogmático. Por lo tanto, ya suponemos para qué molino se irá el agua con respecto a las investigaciones de Uchuraccay. Una publicación de Puntos de Vista y Propuesta-prensa alternativa no alineada:


 
¡EXCLUSIVO!

Investigador Fernando Fuchs Valdez, luego de una pesquisa de largos años, señala a los marinos Duffó y Bergelund como responsables de las órdenes para matar a los periodistas mártires.
 
Víctor Alvarado
Artículo Nº 10, registro de PUNTO DE VISTA Y PROPUESTA
periodista afiliado al SUTPECOS

Hace 30 años un día como hoy, ocho periodistas, su guía y un comunero que los acompañaban fueron asesinados cruelmente a pedradas y hachazos en manos de comuneros de la remota comunidad andina de Uchuraccay, adscrita la provincia de Huanta (Ayacucho). Los comuneros no cometieron el crimen masivo por azar u alguna turbación emocional, sino por instrucciones de uniformados, cuyas identidades por mucho tiempo han sido un misterio. Pero ahora, luego de una larga investigación del analista de temas de inteligencia, Fernando Fuchs Valdez, los nombres finalmente han aflorado. Fuchs tuvo en la década del 80 del siglo pasado una participación protagónica en el recordado semanario velasquista “Kausachum”, donde vertió los primeros avances de su investigación sobre este horrendo asesinato. Ahora, en entrevista exclusiva, testimonia haber llegado a los principales nombres de quienes dieron las órdenes para matar a los periodista y aquí los pone al descubierto:

 
En Perú, al cumplirse 30 años del asesinato de 8 periodistas, los familiares de las víctimas y el Sindicato Unitario de Trabajadores del Periodismo y la Comunicación Social del Perú (SUTPECOS) le piden al presidente Ollanta Humala que atienda la determinación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que recomienda reabrir el caso porque hubo irregularidades en el proceso y las autoridades judiciales no investigaron la presunta participación de las fuerzas del orden en la masacre.


 

 ¿Los periodistas iban a Huaychao a certificar las muertes de jóvenes campesinos, supuestamente senderistas, en manos de lo que después se llamaron comités de autodefensa?

Iban a certificar esas muertes y otras sobre numerosos niños pasados por las armas por los que después, en efecto, se llamaría comités de autodefensa que habían sido constituidos por agentes de la Marina y los Sinchis de la Guardia Civil.

El Sindicato Unitario de Trabajadores del Periodismo y la Comunicación Social del Perú (SUTPECOS) el día 25/01/2012, a horas 11.30 a.m. conjuntamente con la Municipalidad de Lima, llevó a cabo en el salón de actos del municipio un Acto de Homenaje a los Mártires de Uchuruccay, con un lleno total del espacioso recinto. Acudieron al evento diferentes personalidades del sector gremial, político y profesional como Carmela Sifuentes (Presidenta de la CGTP), Dr. Luis Alberto Salgado (ex-Procurador Supracional de Derechos Humanos del Estado Peruano), el paradigma del periodismo nacional César Lévano que educa con la verdad, el Consejo Directivo en pleno y los periodistas afiliados del SUTPECOS e invitados. Como siempre en primera línea de la información estuvo Francisco Zacarías, corresponsal en Perú de la televisora iraní en habla hispana HISPANTV.

 ¿Pero acaso no era el Ejército el que tenía el control de esta zona y por lo tanto serían ellos los instructores de estos comuneros convertidos en paramilitares?

No, Ayacucho estaba militarmante compartimentado. Huamanga, la capital, estaba bajo el control del jefe político militar, general EP Clemente Noel y la provincia de Huanta, a la que pertenecía Uchuraccay, tenía como jefe político- militar, al capitán de navío, de apellido Duffoó, su nombre permanece en secreto y se conocerá tarde o temprano, y como su lugarteniente al capitán de fragata, Alvaro Artaza Adriánzen (a) “Camión, el mismo que desapareció al periodista Juan Ayala Sulca. Bajo las órdenes de Duffoó, determinados oficiales marinos y policías instruyeron a los comuneros a matar a todos que llegasen por tierra y solo recibieran a los que llegaran por aire.

 ¿O sea Noel no conoció de la operación militar lanzada por Duffo para que los comuneros asesinen a los periodistas?

Noel  conoció el desplazamiento de los periodistas, falta saber si conocía que iban a ser objeto de una celada de los marinos y “sinchis” que obedecían órdenes del comando político militar de Huanta que jefaturaban Duffo y Artaza. Pero Noel fue leal con ellos, se llevó el secreto de sus autorías a la tumba, pues nunca los echó.

 ¿Quiénes o quienes habrían alertado a los marinos de Huanta a actuar contra los periodistas que iban a pasar por Uchuraccay para llegar a Huaychao?

Otro marino, el entonces contralmirante y jefe del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), Juan Bergelund Remy, quién tenía sembrado de agentes infiltrados toda la ruta de los periodistas, en particular el hotel “Santa Rosa” de Ayacucho, donde estuvieron alojados los periodistas y conoció la fecha y hora del viaje. Fue Bergelund el que alertó a Duffo a impedir el ingreso de los periodistas al área, porque corría el riesgo de que aborten el esquema contrasubversivo de tierra arrasada que habían comenzado a implementar en esa zona.

¿No parece muy convincente que el jefe del SIN de entonces, Juan Bergelund, de buenas a primeras haya ordenado escarmentar al grupo de periodistas por la simple presunción de que podrían descubrir un plan secreto antisubversivo?

En efecto, los agentes de inteligencia de Bergelund le informaron que uno del grupo de los periodistas había sido alertado por un activista de Sendero Luminoso, en Lima, sobre matanzas de niños y jóvenes campesinos sospechosos de pertenecer a Sendero Luminoso y de los lugares donde se encontraban las fosas comunes con sus restos. Para la mente afiebrada de Bergelund, por ese supuesto contacto con un senderista, los periodistas también eran senderistas y debían recibir por lo tanto su merecido.

¿O sea no fue un asesinato improvisado por los comuneros?

Definitivamente no, los marinos y policías que actuaron como instructores de los comuneros fueron los que prepararon la celada. Los comuneros fueron solo los ejecutores, y lo más trágico de todo es que después fueron abandonados a su suerte. A partir del asesinato de los periodistas para adelante, fueron ultimados 135 comuneros de Uchuraccay y sus muertes no fueron hechas únicamente por senderistas que decidieron vengar a los periodistas, sino en su mayor parte por las propias fuerzas militares con el fin de silenciarlos, porque muchos comuneros, unos testigos y otros arrepentidos de haber participado en el crimen, estaban decididos a contar la verdad y por el solo intento pagaron con su vida.

¿Su investigación ha permitido conocer otros entretelones referidos a la injerencia de agentes de inteligencia extranjeros que habrían estado vinculados al crimen?

Sí, lo hubo. En esos años, las dictaduras militares del cono sur actuaban concertadas para reprimir a los alzados en armas en sus respectivos países y en esos días, el comando político militar de Huanta, es decir los marinos Duffoó, Artaza y compañía, tenían la colaboración, en calidad de asesores, a un grupo de militares argentinos, que llegaron hasta allí por recomendación de la CIA.

¿Dónde operaban? Hubo entonces el rumor de que estos militares extranjeros habían sido vistos en algún lugar de Ayacucho?

Estuvieron alojados en la Hacienda Luisiana de los hermanos Pepe (ex alto oficial de la Marina) y Rómulo Parodi, que la convirtieron en su centro de operaciones. Luego de los sucesos de Uchuraccay pusieron los pies en polvorosa por el temor de ser descubiertos.

El crimen masivo fue cometido durante el gobierno de Fernando Belaunde ¿Conoció el mandatario los entretelones de la tragedia?

Sí , lo conoció después de consumado el crimen y su primera reacción, al saber que Bergelund había participado en la trama, fue botarlo de su cargo del jefe del SIN, junto con su segundo, el capitán de navío, Carlos de Izcue y el tercero en la jefatura del mando, el general de la ex PIP, Hércules Marthans Garro. En esos tiempos, la Marina y no el presidente designaba al jefe del SIN, y el siguiente designado para reemplazar a Bergelund fue el marino Pedro Colunge, que no contó con la simpatía de Belaunde, lo cual el mandatario lo demostraba no recibiéndolo.

Ud. mencionó alguna vez, en la década del 80, en las páginas de Kausachum, a Bergelund como uno de los comprometidos en el asesinato de los periodistas ¿Por qué esta publicación no llegó hasta el final?

En realidad, quién hizo la revelación fue el director de Kausachum, el notable periodista Augusto Zimmermann Zavala, a quién el Perú le debe un homenaje por su lealtad con la verdad y la justicia social. Yo lo secundé con información básica y no se llegó hasta el final porque Zimmermann fue amenazado de muerte, y todo lo que se quedó en el tintero está en mi libro sobre los Servicios de inteligencia y la CIA en la Guerra Sucia librada en el Perú al amparo del accionar de SL.

¿Donde podemos encontrar el libro?

Se trata de un libro inédito que no tiene editor en el Perú y se publicará en México, donde ya se encuentra el legajo respectivo. Por si acaso, no guardo conmigo el disco duro con el texto, lo digo como un aviso para los servicios que tengan la tentación de silenciarlo.

ENCUBRIERON A LOS RESPONSABLES

El veterano reportero gráfico, Oscar Retto, padre de Willy Retto, considera que los verdaderos responsables de la muerte de los periodistas son los militares que los dejaron pasar hacia el lugar de la emboscada. “Increíblemente todas las autoridades, hasta la Comisión de la Verdad, libraron a los militares", dijo en una entrevista al periodista Ernesto Chávez.

COMUNEROS NO ACTUARON DELIBERADAMENTE

El Tribunal Especial que presidió el vocal supremo Luis Serpa Segura, en su sentencia que condenó a penas de 10, 8 y 6 años de prisión a la comuneros Dionisio Morales Pérez, Mariano Ccasani Gonzáles y Simeón Auccatoma Quispe, por la muerte de los periodista, precisó que ellos no actuaron deliberadamente, sumado a que eran semianalfabetos.

COMISIÓN VARGAS LLOSA EXCULPÓ A MILITARES

A pesar de las evidencia que involucraban a militar en el asesinato de los periodistas, la comisión encabezada por el escritor, Mario Vargas Llosa, exculpó a los efectivos policiales, conocidos como Sinchis, y a los militares señalados como los instructores de los comuneros para que d muerte a todos los que llegaban por tierra. 

LOS MÁRTIRES DE UCHURACCAY

El 26 de enero de 1983, se inicio una historia que no termina, fueron asesinados ocho periodistas, su guía y un comunero que se agregó a la lista fatídica y fue ultimado por el solo hecho de defender al guía. Los Mártires de Uchuraccay son: Eduardo de la Piniella, Pedro Sánchez y Félix Gavilán (Diario de Marka); Jorge Luis Mendivil y Willy Retto (El Observador), Jorge Sedano (La República); Amador García (Reivsta Oiga); Octavio Infante (Diario Noticias de Ayacucho), y Juan Argumedo (guía) y Severino Huáscar Morales Ccente (comunero). La historia no se considera concluido hasta que no se conozca la verdad, en particular la identidad de los que ordenaron sus muertes y la aplicación de sanciones históricas.


 

 



 


 

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